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Noticias y novedades

La menopausia y la soja
Martes, 31 de Agosto del 2010

La menopausia es una época en la vida de la mujer marcada por el cese permanente de la actividad de los ovarios que dejan de producir hormonas sexuales femeninas, fundamentalmente estrógenos, y la mujer pierde su capacidad reproductiva.

A corto plazo, esta carencia de actividad ovárica tiene como consecuencia directa síntomas tan característicos como los molestos sofocos, nerviosismo, insomnio, irritabilidad y sequedad cutánea. A largo plazo, existen otros no menos importantes tales como las enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis. En particular, entre sus consecuencias para la piel destacamos la sequedad, como consecuencia de la disminución de la actividad de las glándulas sebáceas. Además, la piel se afina y pierde su elasticidad; las arrugas se agudizan. Es frecuente que aparezca un tono pálido y una disminución de la renovación celular.

Las isoflavonas son sustancias de origen vegetal de estructura química similar al estradiol (hormona femenina), pero sin ser hormonas. Su fuente más rica es la soja, un alimento básico en los países asiáticos en donde la mujer tiene una baja incidencia de sofocos durante la menopausia y un índice mucho menor de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis que
la mujer europea. Esta fue la pista para dar con la soja como un suplemento ideal para la mujer madura.

Como promedio, en estos países se consumen 40 mg diarios de isoflavonas frente a los 5 mg aportados por nuestra dieta.
La dosis diaria de Phyto soya forte permite equiparar el aporte de isoflavonas de soja al de la dieta oriental.

Fuente: Comunicación Arkopharma

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