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Un buen control del asma podría ahorrar hasta 1.036 millones en la factura sanitaria
Jueves, 28 de Abril del 2011

El asma es una enfermedad crónica y prevalente que supone una importante carga económica para la sociedad, representa el 2% de los recursos destinados a la sanidad pública, o lo que es lo mismo 1.480 millones de euros. Un 70% de esta factura corresponde a las consecuencias del mal control del asma. Los neumólogos consideran que incidir en las causas que provocan el mal control del asma a través de la educación sanitaria, supondría una importante mejora en la calidad de vida de los pacientes y una reducción importante de la factura sanitaria ya que evitaría bajas laborales, invalidez y jubilaciones anticipadas.
La evaluación económica de los trastornos de salud más prevalentes es necesaria para ayudar a los responsables de la salud pública a conocer la realidad de las enfermedades y establecer nuevos enfoques y políticas que ayuden a mejorar y optimizar la asignación de recursos y mantener el estado del bienestar. “Un buen control del asma es importante para mejorar la calidad de vida de los pacientes y además aliviaría el coste de esta enfermedad a la sanidad pública. Los profesionales sanitarios también estamos afectado por la crisis y nos preocupa el impacto económico que algunas enfermedades crónicas, como el asma, representan” afirma el Dr. Antolín López Viña, coordinador del Área de Asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.

Con motivo de la celebración el próximo día 3 de mayo del Día Mundial del Asma, los responsables el Área de Asma de SEPAR, han presentado hoy los datos económicos sobre esta patología que afecta a un 5% de la población adulta española y al 8% de los niños y adolescentes, siendo la enfermedad crónica más prevalente en la infancia y la adolescencia.

El asma es una enfermedad crónica de elevada prevalencia e incremento ascendente en los países desarrollados por lo que se ha convertido en un grave problema no solo sanitario si no también económico. El carácter crónico del asma junto a la necesidad de medicación tanto para combatir los síntomas como para controlar la inflamación bronquial hacen que esta enfermedad suponga una importante carga económica para el sistema nacional de salud asícomo para los individuos afectados.

Según el estudio ASMACOST realizado por el Área de Asma de SEPAR., la factura anual del asma en España es de 1.480 millones de euros, alrededor de un 2% del gasto sanitario total, con un coste medio por paciente de 1.726 euros por año, que varía en función de la gravedad del asma en una horquilla que va de los 959 euros para el asma leve a los 2.635 para los más
graves.

Los costes ocasionados por una enfermedad se dividen en tres grandes apartados: costes directos, indirectos e intangibles. Los costes directos incluyen fármacos, visitas a facultativos o urgencias, hospitalizaciones, pruebas diagnosticas y de seguimiento. Los costes indirectos son recursos perdidos o dejados de ganar por absentismo laboral, bajas, incapacidades, jubilaciones anticipadas o muerte prematura. Finalmente, los costes intangibles son posibles ganancias no obtenidas a causa del impacto emocional y la pérdida de calidad de vida que supone la enfermedad causa.

Según el estudio ASMACOST, en la factura del asma el 16,1% corresponde a recursos no sanitarios y el 83.9% a costes sanitarios. Los recursos sanitarios que contribuyen en mayor medida a incrementar los costes del asma son los medicamentos 32,1%, las pruebas y exploraciones 27,3% y los ingresos hospitalarios 15,2%.

Aunque el coste del asma es muy elevado, el coste del mal control o el infra diagnóstico aun suponen una cantidad mayor. La Guía Española del Asma, GEMA considera que un 70 % de los costes totales de la enfermedad están ocasionados por el mal control de ésta, incluyendo la totalidad de los gastos indirectos y gran parte de los costes sanitarios. “Hay que tomar en
consideración que cuando el asma no está bien controlado los pacientes sufren más crisis y más exacerbaciones que los llevan los servicios de urgencias o al hospital y que también aumentan los tratamientos farmacológicos de choque” aclara el Dr. Carlos Melero, responsable del grupo de asma de NeumoMadrid. El coste hospitalario de una crisis fue de1555 euros según el estudio COAX en servicios hospitalarios.

Esta es una situación modificable”, explica el Dr. Antolín López Viña, “pues los avances farmacológicos y de tratamiento permiten hoy en día el control total o casi total del asma”. El informe GINA de 2002, considera que el paciente asmático está bien controlado cuando los síntomas son mínimos o ausentes, las exacerbaciones y crisis de asma nulas o mínimas, no hay
visitas a urgentes al médico ni a los servicios de emergencias, las necesidades de medicación de resácate son mínimas, no existen limitaciones de las actividades diarias, la función pulmonar está lo más próxima posible a la normalidad, la variabilidad diaria del flujo respiratorio máxima es menor del 20% y se verifica la ausencia de efectos adversos del tratamiento antiasmático. Los expertos hacen hincapié en que el control total el asma es hoy posible en un gran porcentaje de pacientes.

Del coste anual del asma, un 70% de la factura se atribuye al mal control o manejo de la enfermedad, lo que equivale a decir que un buen control podríamos ahorrar hasta 1.036 millones de euros. El Dr. Carlos Melero explica que “aumentar el porcentaje de pacientes bien controlados haría subir el gasto farmacéutico o las pruebas diagnosticas y de seguimiento pero bajaría el gasto de hospitalizaciones, tratamientos de choque y visitas a urgencias y lo más importante, los costes indirectos en forma de jubilaciones, invalideces, absentismo laboral o muerte prematura así como los gastos intangibles que corresponden a la calidad de vida”.

Fuente: SEPAR

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